ANEA – Federación Nacional de Empresarios de Ambulancias
UGT – Confederación Sindical Unión General de Trabajadores de España
CCOO – Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras
USO – Unión Sindical Obrera

Madrid, 25 de febrero de 2020 – Visto el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de 9 de enero de 2020 (PRO/CNMC/002/19) en el cual se pretende impulsar una reforma de las normas que afectan a la regulación del transporte sanitario no asistido y no urgente (programado):

  • Consideramos que el informe de la CNMC marca un retroceso asistencial de los logros alcanzados en los últimos años.
  • Los pacientes de transporte sanitario tienen que ser trasladados con las mejores garantías, tanto en requerimiento técnico de los vehículos, como con la capacitación del personal que lo realiza (en la actualidad, Técnico en Emergencias Sanitarias).
  • Los servicios de Taxis y VTC están orientados a otro tipo de servicios y, ni cuentan con vehículos dotados de los recursos necesarios para el transporte de personas enfermas, ni las personas que los conducen cuentan con la formación necesaria para poder dar la atención especializada que se precisa y a los que no se les puede añadir unas responsabilidades que, evidentemente, no les corresponden.
  • El transporte sanitario, tal y como afortunadamente ha ido evolucionando, es un servicio que debe estar en relación directa con el Sistema de Salud que toda población avanzada precisa.
  • La realización del transporte sanitario mediante taxis o VTC supondría una regresión en la calidad del servicio, así como una intromisión injustificable en el sector del transporte sanitario.

Fue un gran logro el conseguido, tanto por las partes firmantes de esta Nota, como de la Administración, la aprobación del Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo, por el que se establecen las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera, regulando en España los vehículos ambulancia mediante su referencia a la norma UNE-EN 1789:2007 + A1: 2010, que es la versión española de la aprobada por el Comité Europeo de Normalización, en materia de vehículos de transporte sanitario y sus equipos.

De esta forma, España se consolidó como uno de los países que aceptó los máximos estándares de calidad para los vehículos ambulancias que podían operar en su territorio.

Consideramos que, tanto el Real Decreto 836/2012, como la Orden PRE/1435/2013, de 23 de julio, por la que se desarrolla el Reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres en materia de transporte sanitario por carretera, es la normativa que establece las condiciones en las que se puede prestar el servicio, y que la misma ya efectúa una definición clara de qué es el transporte sanitario asistido y el no asistido, por lo que la petición de la CNMC de que se aclare normativamente el transporte no asistido no es necesaria.

El sector de transporte sanitario considera que se ha mejorado sustancialmente a lo largo de los últimos 30 años, avanzando hacia la profesionalización y especialización de las empresas y trabajadores que prestan sus servicios en este sector, y que la propuesta de la CNMC de la reforma de la normativa para que vehículos turismo puedan prestar el servicio de transporte sanitario no es válida ni coherente con el signo de los tiempos.

El transporte sanitario no asistido requiere de ambulancias dotadas de los equipos de electromedicina necesarios y desinfecciones periódicas, así como de personal cualificado que pueda atender cualquier posible eventualidad en el traslado de los pacientes.

Asimismo, las partes que suscriben esta Nota consideran que la libre Competencia y el mejor servicio están plenamente garantizados en los actuales sistemas de concesión. Incidir en que partes no especializadas en servicios sanitarios, por razones puramente economicistas, puedan operar en un sector que requiere una formación que se exige específicamente por el bien de la ciudadanía, es contraria a los derechos de Salud que esta ciudadanía tiene y que ha costado tanto conseguir.

Por todo ello, consideramos que las propuestas que hace la CNMC en su informe supondrían una regresión en algunos de los pasos acometidos, además de ocasionar una pérdida sustancial de puestos de trabajo, tirando por tierra lo que ha sido un sistema de transporte sanitario ejemplar en el resto del mundo.